Estrategias para reducir la variabilidad en el hormigón entregado

La variabilidad en el hormigón —diferencias entre la mezcla diseñada en planta y la mezcla que finalmente recibe la obra— es una de las principales fuentes de reclamos, sobrecostos y pérdida de confianza en las hormigoneras.

Controlarla exige un enfoque integral que combine gestión de materias primas, procesos de producción, logística de transporte y uso de aditivos.

1. Control de materias primas

  • Agregados: verificar granulometría, humedad y limpieza. La variación en humedad de la arena es una de las causas más frecuentes de diferencias en consistencia.

  • Cemento: utilizar lotes homogéneos, ya que cambios en el origen del clínker o en el tipo de molienda afectan la reactividad.

Agua de mezcla: controlar calidad y cantidad, evitando adiciones no registradas en obra.

2. Dosificación y mezclado

  • Implementar sistemas automatizados de dosificación con calibración periódica.

  • Evitar mezclas insuficientes o excesivas en el tiempo de amasado.

Utilizar aditivos superplastificantes para mantener la trabajabilidad sin necesidad de agua adicional.

3. Transporte y logística

  • Controlar el tiempo entre carga y descarga (idealmente < 90 min).

  • Monitorear la velocidad de giro de la mezcladora: exceso o falta de rotación puede modificar la consistencia.

  • Capacitar choferes para evitar el agregado de agua en obra, práctica que altera la relación agua/cemento.

4. Ensayos de control en obra

  • Realizar Ensayo de asentamiento en cada entrega para verificar homogeneidad.

  • Tomar probetas de forma sistemática para evaluar resistencia a compresión.

  • Analizar desviaciones estadísticas (coeficiente de variación) y retroalimentar al área de producción.

5. El rol de los aditivos en la reducción de variabilidad

Los aditivos químicos permiten estabilizar la calidad del hormigón pese a condiciones cambiantes:

  • Reductores de agua: aseguran la relación a/c deseada sin depender del operador.

  • Retardadores – Controladores de hidratación: Amplían la ventana de trabajo previo al inicio de fragüe del hormigón.

Aditivos multifuncionales: Pueden combinar control de fraguado, reducción de agua e inclusión de aire, estabilizando el comportamiento del hormigón en distintas condiciones.

 

La variabilidad en el hormigón no puede eliminarse por completo, pero sí reducirse con una combinación de control de procesos, disciplina operativa y uso inteligente de aditivos.

En Verton, acompañamos a las hormigoneras en este desafío, ofreciendo asesoramiento técnico y soluciones químicas a medida para que cada entrega sea sinónimo de confianza y calidad.

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